
Un sarcófago de más de mil años de antigüedad fue descubierto por especialistas del INAH en la Acrópolis de la Zona Arqueológica de Toniná, Chiapas. El hallazgo, equiparable por sus características al sepulcro de la Reina Roja, en Palenque, podría contribuir a explicar la caída de la cultura maya, según los expertos.
En el interior del ataúd se encontró una olla y un cráneo con huellas de deformación y fracturado en varias partes, así como huesos largos dispuestos en forma de cruz. La osamenta debió corresponder a un personaje de alta jerarquía maya, probablemente una mujer o un menor, pues los lóbulos oculares son reducidos.
"Este tipo de sarcófago es único en el México antiguo, y en cierto sentido es parecido al de la Reina Roja "descubierto en 1994", tanto por su tamaño como por carecer de inscripciones", destacó el arqueólogo Juan Yadeun Angulo, responsable de la investigación.
El sarcófago de piedra, construido entre los años 840 y 900 d.C, mide 2 metros de largo por 70 centímetros de ancho y 60 de profundidad . Posee una lápida de las mismas dimensiones, con un espesor de 15 centímetros. El vestigio, puntualizó Yadeun Angulo, aportará elementos sobre el colapso de la civilización maya.
Reforma, Cultura, jueves 28 de enero 2010